Mirando las imágenes que os adjunto, no puedo evitar visualizar la imagen de mi tía Leni haciéndome chalequitos de colores cuando yo era una niña.... (Y esos, sí que me los ponía sin pudor alguno porque además, acaparaban la atención tanto de mis compañeras de clase como la de sus mamis que alababan con gran admiración el trabajo de mi tía. ¡Qué orgullosa e importante me sentía ja ja ja!):
No me digáis que no son preciosos. Sin dudar ni un solo instante, me pido el primero, pero sólo me lo pido porque ponérmelo, no creo que lo hiciera nunca....
Un saludo y hasta pronto.































